Tortilla de patata perfecta
El clásico español que nunca falla
Pocas recetas generan tanto debate como la tortilla de patata. Con cebolla o sin ella, más jugosa o bien cuajada… lo cierto es que, cuando se hace bien, es pura felicidad en cada bocado.
La tortilla de patata es más que una receta: es cultura, tradición y mesa compartida. Bien ejecutada, convierte ingredientes humildes en un plato extraordinario.
Hoy te explico cómo conseguir una tortilla cremosa por dentro, dorada por fuera y llena de sabor, con técnica sencilla y resultado profesional.
Ingredientes (4 personas)
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600 g de patatas (variedad agria o monalisa)
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5–6 huevos camperos
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Aceite de oliva virgen extra (cantidad generosa para freír)
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Sal al gusto
Paso a paso
1. Las patatas: el secreto está en el corte
Pela las patatas y córtalas en láminas finas e irregulares (ni demasiado gruesas ni en dados).
La textura final depende mucho de este punto.
2. Confitar, no freír
En una sartén amplia, cubre el fondo con abundante aceite de oliva y calienta a fuego medio.
Añade las patatas con una pizca de sal. El objetivo no es freírlas fuerte, sino confitar lentamente durante 20–25 minutos. Las patatas deben quedar tiernas, casi cremosas, sin tostarse.
Escúrrelas bien y reserva.
3. Mezcla y reposo
Bate los huevos en un bol amplio con una pizca de sal.
Añade las patatas templadas y mezcla suavemente.
Déjalas reposar 5 minutos: este pequeño descanso hace que el huevo absorba mejor el almidón y la tortilla quede más jugosa.
4. Cuajado perfecto
En una sartén antiadherente (20–22 cm), añade una cucharada de aceite y calienta a fuego medio-alto.
Vierte la mezcla y deja cuajar unos tres minutos. Cuando los bordes estén firmes y el centro aún ligeramente líquido, es momento de darle la vuelta con ayuda de un plato.
Cocina por el otro lado 2–3 minutos más.
👉 Para tortilla jugosa: el centro debe temblar ligeramente al mover la sartén.

Consejos para una tortilla memorable
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Usa huevos de buena calidad: el color y el sabor se notan.
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No tengas prisa en el confitado.
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La tortilla mejora si reposa 10–15 minutos antes de cortarla.
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El tamaño de la sartén determina el grosor: más pequeña = más alta y jugosa.
