
🧀 Queso camembert rebozado: crujiente por fuera, fundente por dentro
El camembert rebozado es uno de esos bocados que conquistan al primer corte. Una capa dorada y crujiente protege un interior cremoso y fundente, con todo el carácter de este queso francés tan reconocible. Sencillo de preparar, rápido y siempre resultón.
Ideal como entrante, para compartir o como aperitivo especial, funciona de maravilla acompañado de mermeladas, frutos rojos o una ensalada fresca que equilibre su intensidad. El secreto está en un buen rebozado y en respetar los tiempos para que el queso se funda sin escaparse.
Una receta fácil, elegante y adictiva. Porque cuando el queso se estira, no hay vuelta atrás.
🧾 Ingredientes (4 personas)
-
1 queso camembert (250 g aprox.)
-
Harina de trigo
-
2 huevos
-
Pan rallado (mejor grueso o panko)
-
Aceite de oliva suave o aceite de girasol
-
(Opcional) mermelada de frutos rojos o arándanos para acompañar
👩🍳 Elaboración
1️⃣ Cortar el queso
-
Saca el camembert frío de la nevera.
-
Córtalo en cuñas o en dados grandes (mejor gruesos para que no se escape).
2️⃣ Rebozado seguro
-
Pasa cada pieza por harina, luego por huevo batido y después por pan rallado.
-
Para evitar fugas: repite huevo + pan rallado (doble rebozado).
3️⃣ Reposo en frío (clave)
-
Mete el queso rebozado en la nevera o congelador 20–30 minutos.
Esto ayuda a que el queso no se derrita demasiado rápido al freír.
4️⃣ Freír
-
Calienta abundante aceite a 170–180 °C.
-
Fríe pocas piezas cada vez durante 30–40 segundos, hasta que estén doradas.
5️⃣ Escurrir y servir
-
Sácalas a papel absorbente y sirve inmediatamente.
⭐ Trucos para que queden perfectos
-
El queso debe estar bien frío antes de freír.
-
No los frías demasiado tiempo o el queso se saldrá.
-
Si quieres un toque extra, añade hierbas secas o frutos secos picados al pan rallado.
